Tomar lácteos: receta de cestitas de nata y queso

7 agosto 2012 | Recetas | Sin categoría

Si ponéis en Google conceptos del tipo «lácteos niños», «lácteos buenos», «lácteos malos» o simplemente «niños tomar leche», os podéis pasar una tarde entera leyendo teorías que cantan las alabanzas de que los niños tomen lácteos y las que representan todo lo contrario: que son altamente perjudiciales y peligrosos para la salud de niños y adultos. Como el objeto último de este post es enseñaros una receta muy, muy fácil para que los niños, a partir de un año, merienden lácteos de forma divertida y apetitosa, sólo aportaré dos consejos, que tomo de las webs de la Asociación de Pediatría Española (Aeped) y de En Familia, un portal también creado por Aeped.

«Para tener una alimentación equilibrada y sana en este aspecto, son necesarios al menos de 800 mg a 1.200 mg diarios de calcio, que se consiguen fundamentalmente a través de los productos lácteos«.

«Hay que consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogur y quesos. Los productos lácteos son excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales (calcio, fósforo, etc.) y vitaminas. El consumo de leches fermentadas (yogur, etc.) se asocia a una serie de beneficios para la salud, porque estos productos contienen microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la microflora intestinal».

Y ahora, metámonos en harina. Para elaborar estas cestitas se necesitan:

– Un paquete de obleas, de las que usamos para empanadillas.

– Moldes de silicona, de los que usamos para hacer magdalenas.

– 200 ml. de nata para montar.

– Dos cucharadas de azúcar.

– Una tarrina de queso fresco.

– Canela.

Para empezar, se va forrando cada molde con cada una de las obleas. Se aprieta un poquito para que la oblea coja la forma del cestito. Y se meten en el horno, precalentado, a 180 grados, de 5 a 10 minutos.

Mientras, elaboramos el relleno. Montamos la nata con el azúcar y un poquito de canela. El queso, lo ponemos en otro bol y, con ayuda de un tenedor, lo machamos hasta formar una pasta. Con cuidado para no quitar demasiado aire de la nata montada, la mezclamos con el queso, con ayuda de una espátula de silicona, a ser posible, y efectuando movimientos suaves y circulares.

Hornear las cestitas y rellenar

Sacamos los cestitos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos. Los llenamos con la mezcla de queso y nata, espolvoreamos canela por encima y ¡a merendar!

¡Buen provecho!

 

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 Both comments and pings are currently closed.