Un DIY muy especial: el diario del primer año

21 octubre 2013 | DIY

Cuando nació mi primer Gran Gugú improvisé algo para guardar todos los recuerdos del primer año de vida. Quería algo diferente a la caja-cofre, que es lo que se suele usar para tal fin, con compartimentos para el primer chupete o la cinta del hospital. Por cierto, me regalaron una preciosa, con fotos de Anne Geddes. Pero yo buscaba algo en lo que pudiese relatar acontecimientos; no sólo recopilar objetos. En un álbum que andaba por casa encontré la solución. Se adaptaba a lo que quería, con páginas en blanco y otras, en papel seda, intercaladas para proteger las fotos que se iban a pegar y guardar. Pasó a convertise en mi versión personal del diaro del primer año del bebé. Os cuento cómo lo hice para mi primer hijo y cómo lo estoy haciendo para el segundo.

Lo primero que necesitáis es, como es lógico, el álbum. Los que he empleado para mis dos diarios del primer año son muy parecidos, con páginas en blanco para pegar los recuerdos y relatar en qué consisten. Este último, el que estoy empleando para contar el primer año de mi segundo Gugú, lo compré en Tiger, donde también encontré unas letras para componer el título del diario. Además necesitarás pegamento y un rotulador de punta fina.

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Los materiales

 

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Así queda el diario

 

Ahora llega la parte importante: ¡¡RECOPILAR LOS RECUERDOS!! El criterio es muy personal y responde a lo que queráis que se conserve y marque un hito importante en ese primer año de vida de vuestro bebé. Os paso algunos ejemplos:

– Entradas para ir a ver un espectáculo, teatro para bebés, teatrillo de títeres o similar.

– La cuenta de ese restaurante al que fuisteis por primera vez con el peque.

– La entrada a su primer zoo o similar.

– El billete de su primer vuelo o trayecto en tren o en barco…

– La tarjetita de registro de sus primeros pesos en la farmacia.

– Un dibujito que le hiciera un amiguito algo mayor o primito.

– La factura del primer hotel en el que se alojó y le pusieron su cuna.

– Una hoja recogida en un paseo por el monte.

Y un largo etcétera. El límite lo marcáis vosotros…

Acompañando a cada trocito de recuerdo, yo incluyo una narración corta (un par de líneas, un párrafo) contando lo que sucedió ese día y porqué fue importante.

 

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Entradas de Cantajuegos, uno de los recuerdos

 

 

 

 

 

 

 

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