Tarde de lluvia, galletas de muñecos de jengibre

11 abril 2012 | Recetas

No quiero ser aguafiestas pero todo apunta a que este fin de semana también va a estar pasado por agua. Sobre todo el sábado, en casi todo el país, y en Madrid, por supuesto. Y qué mejor plan para una tarde de sábado lluviosa que hacer galletas. Ver cómo los enanos se lo pasan en grande poniendo la cocina perdida de harina mientras meten sus manitas en la masa con cara de satisfacción. Si os seduce el plan, he aquí una receta muy, muy fácil de galletas con forma de muñeco de jengibre.

Receta de galletas con forma de muñeco de jengibre

Los ingredientes son:

– 125 gramos de mantequilla ligeramente empomada

– 90 gramos de azúcar moreno

– 2 cucharadas de miel

– 1 huevo

– 350 gramos de harina

– Una pizca de sal, 1 cucharada de jengibre en polvo, 1 cucharadita de canela

En un bol mezclamos bien la mantequilla blandita (basta con sacarla de nevera una media hora antes), el azúcar y la miel. Añadimos a este engrudo el huevo y volvemos a mezclar. A continuación volcamos la harina, añadimos la sal, el jengibre y la canela y removemos de nuevo hasta formar una masa ligeramente manejable. Hacemos con ella una bola y dejamos reposar en la nevera una hora aproximadamente.

Una vez transcurrido ese tiempo, depositamos la bola en la encimera enharinada y, con ayuda del rodillo, extendemos para hacer nuestras formas.

Dando forma a nuestras galletas

Lo ideal, para estas galletas con aroma de canela y jengibre, es hacerse con un molde de muñeco de jengibre. Yo lo encontré en una ferretería de barrio normalita. Pero si no se tiene, se puede hacer con ayuda de un cuchillo y una cuchara sacabocados (para hacer la forma redondeada de la cabecita).

Una vez moldeadas las galletas (salen de 15 a 20), se depositan en una bandeja y se hornean a 180 grados de diez a quince minutos, dependiendo de la potencia del horno.

Voilà! Ya están hechas estas ricas galletas caseras y naturales.

Las galletas, terminadas

 

Corolario: mi bebé tiene un año y, obviamente, no me ayudó a hacer las galletas, simplemente trasteaba jugando con boles y cacerolas. Eso sí, las disfrutó en su merienda.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 You can leave a response, or trackback.

Un comentario



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *