Lunes 9 y 30 de abril no lectivos… ¡horror!

5 abril 2012 | iniciativas

Reconozco que aún no estoy en ésas, pero me llegará la hora. Mi bebé acaba de cumplir un año y no va a guardería ni, como es lógico, ha empezado el cole. No tengo pues que buscarme la vida en esos estresantes días en los que él está “libre” y nosotros tenemos que ir a trabajar. Pero todo se andará. Y sólo espero que cuando llegue ese día, este país, con crisis o sin ella, haya avanzado un poquito, me conformo con eso, en eso que llamamos conciliación. Hablo de esto hoy porque me he topado con una iniciativa novedosa y valiente. Una ONG llamada Reforesta ofrece sus servicios a las empresas que a su vez quieran dar a sus empleados una alternativa para cuidar de sus hijos los días laborales no lectivos. Como, por cierto, resulta que son los próximos lunes, el 9 y el 30 de abril. Los adultos trabajan, los niños no van al cole.

Reforesta ofrece durante seis horas actividades y juegos relacionados con la protección medioambiental y llevados a cabo por educadores especializados en la materia. Llevan a los peques a entornos naturales de la Sierra de Madrid en el horario que mejor convenga a la empresa. Dejo aquí los datos de esta iniciativa por si algún responsable de recursos humanos se dejara seducir por la misma: el teléfono es 91 804 65 09 y el correo electrónico, miguel.ortega@reforesta.es.

Sería estupendo que proliferasen este tipo de iniciativas. Y aún más estupendo que las empresas las abrazasen. Pero, insisto, con la crisis hemos topado. No debería ser así. Yo creo que el progreso de un país también pasa por el progreso de las condiciones de trabajo y vida de sus ciudadanos. Como se encarga de recordar con insistencia una asociación consagrada a estos temas, la de Racionalización de Horarios (Arhoe, por sus siglas: www.horariosenespana.es), los españoles debemos seguir avanzando hacia unos horarios más racionales y flexibles; algo que siempre es necesario, pero que resulta acuciante en un momento como éste.

Pero me ocurren varios argumentos para defender que empresa y familia sean algo compatible. En primer lugar, a nadie se le escapa que un entorno laboral organizado, racionalizado y en el que no tenga cabida un esquema del trabajo de sol a sol abona el terreno a la productividad y la retención de talento. Pero es que en segundo lugar, no nos podemos permitir lo contrario. Volviendo al tema que nos ocupa, tan importante es llevar a término nuestra jornada laboral como poner los cimientos de la generación que tomará un día el testigo: nuestros hijos. Y eso incluye, permitidme la boutade: desde poder tenerlos hasta poder mantenerlos y guiarles en su camino profesional, personal… vital.

Así que apostemos por empresas productivas, responsables y humanas. No sé si es mucho pedir para los tiempos que corren.

 

 

 

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