Escapadas con niños (II): Tenerife

3 septiembre 2012 | Sin categoría | Viajes

Ya estamos en el mes de septiembre y muchos habrán agotado sus vacaciones, pero si hay un destino que no conoce de estaciones y, de hecho, comienza ahora su temporada alta, éste es Canarias. Clima suave todo el año y muchas, muchas facilidades para estar con niños. En una serie de dos tomas, me voy a centrar en las islas principales, Gran Canaria y Tenerife y arranco con la segunda de ella, la que acoge el inmenso y espectacular Teide. Éstas son mis recomendaciones para disfrutar de Tenerife con niños.

La mayor de las islas del Archipiélago, que también alberga el mayor de los picos de España (con sus 3.718 metros de altura, el Teide es sólo uno de los atractivos del Parque Nacional de las Cañadas de casi 19.000 hectáreas de superficie), reúne numerosos atractivos turísticos más allá del sol y la playa. Villas de porte señorial como La Laguna, La Orotava o Garachico, se suman a parajes naturales de una belleza única como el Parque Natural del Teno, con sus acantilados o la Península de Anaga, con frondosos bosques de Laurisilva. Especialmente pensados para ir con los más pequeños, éstas son mis seis propuestas.

Las piscinas naturales de Garachico. Es uno de los lugares más encantadores de la Isla. Resurgida de la lava de un volcán que sepultó a la histórica villa fundada en el siglo XV, la actual Garachico, de apenas 5.000 habitantes, exhibe bonitos hoteles boutique y restaurantes agradables. Y esa misma lava modeló una costa de roca volcánica que ha dado lugar a un conjunto de piscinas naturales que constituyen el mayor de sus atractivos.

Si se llega a mediodía, hay un restaurante especialmente recomendado, que practica una cocina muy atractiva y creativa pero con base y productos y de la tierra, Ardeola. Algunos platos que se pueden pedir: el queso asado con mojo y miel, los chocos a la plancha, cualquiera de sus pescados frescos y de postre, el plátano crujiente con helado de galleta María. Para los niños, unas mesitas y sillitas con libros de colorear y ceras.

Como hemos apuntado, hay hoteles muy bonitos en esta villa, uno de ellos, la Quinta Roja, en la céntrica glorieta de San Francisco. Ub icado en una casa señorial del siglo XVI, respeta la estructura original con un patio porticado espectacular.

Parque Pocoyó y piscinas naturales en Garachico

 

Un atardecer en Los Gigantes. Alguno de los resorts más impresionantes de Tenerife está ubicados en la zona suroccidental de la isla: el Abama, en Adeje o el Meliá Palacio de Isora, en Alcalá, son sólo dos ejemplos de establecimientos turísticos de lujo y bienestar con mayúsculas. Ni que decir tiene que para estar con niños constituyen una opción inmejorable, con piscinas sólo para ellos, actividades, todo tipo de atenciones… Muy cerquita de esa zona de costa se sitúa Santiago del Teide, con unas vistas preciosas desde donde se atisba la isla vecina, la Gomera. No sólo eso, ver el atardecer desde el Acantilado de Los Gigantes es algo especial. Robustas paredes de piedra, que pertenecen al macizo del Teno y que pueden alcanzar con facilidad los 600 metros, de ahí que se llamen gigantes.

Vista la puesta de sol, propongo cenar en el Rincón de Juan Carlos. Disponen de trona y es muy agradable hacerlo en su terraza. Hay que probar los ravioli de morcilla canaria y la copa de espuma de parchita (así llaman en Tenerife a la fruta de la pasión o maracuyá) y helado de coco.

Merienda en el Caserío de Masca. Seguimos visitando el oeste de la Isla, pues doy por supuesto que ya se ha empleado una jornada en ir al Teide y admirar sus magníficas Cañadas. Para ir a Masca, uno de los rincones más mágicos de la Isla, hay que hacer acopio de paciencia al volante. Una carretera que serpentea por acantilados nos conduce a este escenario dentro del Parque Rural del Teno. La complicada ruta tiene su premio.

Desde una altura considerable, el barranco que vemos desemboca en la playa de Masca. Montaña y mar se unen en unas vistas impresionantes. Los peques, que llegarán cansados podrán corretear por el pintoresco pueblecito de apenas unas docena de viviendas y merendar, sentados en su trona, en el bar restaurante La Piedra.

 

Caserío de Masca


Loro Parque y Lago Martiánez. Si se viaja a Tenerife con niños, éstas son dos buenas atracciones, ambas en Puerto de la Cruz. Loro Parque abrió sus puertas en 1972 por iniciativa del alemán Wolfgang Kiessling y su padre. Dispone de más de 350 especies de papagayos en unas instalaciones de 135.000 metros cuadrados que también albergan a orcas, leones marinos, delfines, pingüinos, un acuario, tigres, gorilas, chimpancés… en un entorno subtropical de exuberante vegetación. Consejo, planificar bien la visita y atender los horarios en los que comienzan las atracciones.

Entrar a Costa Martiánez, el soberbio conjunto de piscinas naturales diseñado por César Manrique cuesta poco dinero, 4 euros, adultos; 2,5, niños hasta diez años, y es una opción genial para pasar una mañana de diversión. No estamos hablando de un conjunto de piscinas sin más: en el año 2005 fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el apartado de “Jardines Históricos” y en la visita al complejo se pueden admirar escultura del famoso artista lanzaroteño. En el apartado lúdico, un lago artificial de agua de mar de unos 27.000 metros cúbicos, y otras piscinas con zonas ajardinadas con especies vegetales autóctonas.

Visitar las Doce Casas de la Orotava. Uno de los cascos históricos más antiguos de la Isla está situado en La Orotava, declarada conjunto Histórico-Artístico en 1976. En la visita se admiran las Doce Casas, edificios de estilo tradicional canario, que destacan por sus patios y balcones de gran belleza. Muchos albergan hoy establecimientos turísticos y hosteleros, lo que permite el libre acceso a los mismos.

Especialmente bonitos son La Casa de los Balcones y la Casa de Lercaro. Esta última alberga un bonito café, el Grimaldi, donde tomar un té y un pastel admirando unas agradables vistas, desde lo alto del patio a los jardines. 

Otras recomendaciones:

– Ver los nueve menceyes (reyes guanches que reinaban en el momento de la conquista de Tenerife, siglo XV) de Candelaria.

– Visitar Santa Cruz, sobre todo el Parque Sanabria.

– Ir a La Laguna y perderse por su cuidado y hermoso casco histórico.

– Admirar el drago milenario de Icod de los Vinos.

Los menceyes, en Candelaria

Datos de los sitios recomendados:

Ardeola. Avenida Tomé Cano, 4, Garachico. 922 13 30 12

La Quinta Roja. Glorieta de San Francisco, Garachico. 922 13 33 77

El Rincón de Juan Carlos. Pasaje de Jacaranda, 2. Los Gigantes. 922 86 80 40

La Piedra. Masca, 922 86 31 13

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