Escapada con niños: Valbusenda, un refugio en Toro

30 junio 2015 | hostelería | ocio | Viajes

Estar cómodo en un hotel con dos niños pequeños exige cierta labor de búsqueda previa. Hay familias que optan por casas rurales, donde los niños tienen mayor libertad aunque no tienes los servicios de un hotel; hay cadenas hoteleras, por contra, que dan muchas facilidades para familias con niños pero que carecen del encanto y singularidad que en algunas ocasiones se quiere buscar. Estos hoteles son ideales para hacer turismo de ciudad, pienso en NH y AC, especialmente. Pero si os apetece descanso de verdad, un sitio exclusivo y a un precio razonable, que además combine todo esto con servicios para los más pequeños la búsqueda se hace más complicada. Hoy os sugiero la última escapada que hemos hecho y que nos ha gustado mucho: Valbusenda, un hotel-bodega próximo a Toro, a apenas 250 km. de Madrid.

Valbusenda sigue la estela de muchas bodegas en nuestro país que combinan el negocio de la producción de vinos con el de la hostelería para ofrecer al turista la experiencia de la estancia en un hotel singular y atractivo, gastronomía y demás servicios: un spa, piscina de verano, visitas a la bodega, etc.

De este hotel, sin embargo, nos ha gustado mucho que ofrece un servicio muy bueno, acorde con su categoría, que incluye opciones de ocio para los niños y no resulta tan caro como otros muchos a igual radio de distancia de Madrid (no superior a los 300 km.) y de similares características.

 

Atardecer, frente al hotel

Atardecer, frente al hotel

 

Vista desde las habitaciones de piscina y jardines

Vista desde las habitaciones de piscina y jardines

 

Ésta era nuestra habitación, muy confortable y amplia para los niños.

 

Las habitaciones son modernas y acogedoras

Las habitaciones son modernas y acogedoras

 

Imagen de la piscina, que sin ser estrictamente de índole infantil sí dispone de un área amplia que no cubre a los más pequeños.

 

La piscina, con una zona muy amplia de escasa altitud

La piscina, con una zona muy amplia de escasa altitud

 

Y un detalle que me gustó mucho. Junto a la zona de tratamientos y spa, había una pequeña ludoteca para los niños, con cuentos, mesitas y sillas, todo tipo de juguetes… El restaurante (siguiente imagen) disponía de tronas y platos para los más pequeños.

 

Zona de juegos para los más pequeños

Zona de juegos para los más pequeños

 

El restaurante dispone de tronas y menús para los pequeños

El restaurante dispone de tronas y menús para los pequeños

 

Finalmente, se puede visitar la bodega, para lo que hay diseñadas varias opciones. Si tus hijos son algo más mayores que los míos, pueden hacer una actividad, “Valbusenda Kids”, que les introduce en la historia y cultura de vino y que incluye visitas a la bodega y al jardín de más de 250 variedades de uva de que dispone la propiedad, así como un taller educativo.

 

La bodega

La bodega

 

Aparte de Valbusenda, hay que añadir que Toro se encuentra a unos pocos kilómetros y que, obviamente merece una visita. Su Colegiata de Santa María la Mayor, es uno de los monumentos más conocidos, Monumento histórico-artístico y declarado Bien de Interés Cultural.

Pero es imprescindible ir de tapas y probar los vinos del lugar, caracterizados por su extraordinario cuerpo y fuerza, y que en los últimos tiempos, como ocurre con el resto en las regiones vitivinícolas de toda España, se han modernizado, perfeccionado y abierto al exterior.

Un último consejo: asistir a los atardeceres de esta zona poblada de viñedos: los naranjas, rojos, verdes y marrones del paisaje son extraordinarios.

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