El efecto Mozart (I)

15 abril 2012 | ocio

En los años ochenta, nació una teoría que se hizo rápidamente muy popular y que venía a decir más o menos que escuchar piezas de Mozart estimulaba la inteligencia de los bebés. Razonaba que la rítmica perfecta y la melodía limpia de las composiciones del austríaco contribuye a “despertar” esas mentes que empiezan a desarrollarse. Estas ideas, el famoso efecto Mozart, han sido con el tiempo puestas en tela de juicio y rebatidas por algunos. Cierto o falso, acertado o erróneo, yo creo que toda música, y en especial la clásica, deleita los sentidos de cualquiera, bebé o adulto, por lo que supone un plan de domingo especial y formidable llevar al bebé a su primer concierto de música clásica. Esto es posible en Grey Elephant, un lugar con actividades para peques de todas las edades.

Los conciertos tienen lugar los primeros domingos de cada mes, a cargo del Grey Elephant Trio, formado por flauta, cello y piano. El espacio al que entras es diáfano y acogedor, con sillones, sillas y taburetes para los niños mayores, sillitas, para los medianos y alfombras para los más pequeños. Y empieza la función.

La duración es de unos 45 minutos y el repertorio, variable. Nosotros disfrutamos de Haydn, Bach y Piazzolla. Es raro que los más pequeños presten atención durante todo el tiempo, pero con que lo hagan unos minutos es suficiente. Las caras de los más pequeños, que rondan el añito de edad, delatan que escuchan algo especial, melodías que procesan en directo por primera vez en su vida. Los mayores, sin embargo, ya son capaces de seguir el ritmo y apreciar las melodías. Un concierto, para todos, distinto.

Y a la salida, las anfitrionas invitan a pasteles caseros y fruta.

Hay que reservar con antelación ya que el aforo es reducido y sólo programan conciertos una vez al mes. El siguiente tendrá lugar el próximo 6 de mayo. Cuesta 15 euros,  un adulto y un niño, más 4 euros por adulto extra; y 22 euros, un adulto y dos niños, más 3 euros por adulto extra. Toda la información y teléfono de reservas está en su web.

Desconozco si escuchar a Haydn ha hecho a mi bebé más inteligente. Sí sé que prestó mucha atención a la primera pieza, que empezó a sonreír y hacer monadas en la segunda, que volvió a atender a la tercera y que durante todas, de la primera a la última, mantuvo sus ojitos redondos muy, muy abiertos. Todo era nuevo para él… y para los padres.

Grey Elephant Trio

 

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