Dos simples tapas de cacerola

27 marzo 2012 | Estudios

El otro día leí algo inquietante: “La cantidad de juego de los niños en España es claramente insuficiente, cada vez empiezan a jugar más temprano con maquinitas y más de un tercio juega solo”. La reflexión es de Petra Mª Pérez Alonso-Geta, Catedrática de la Universidad de Valencia y experta en valores, estilos de vida y juego infantil. Y sigue “un tercio de los niños en España juegan solos y se inician ya con 3 y 5 años a jugar con dispositivos electrónicos lo que viene a significar que los padres los consideran un instrumento fácil y eficaz de entretenimiento, aunque fomente la soledad”.

Yo empiezo a verlo en mi bebé. Maneja mi móvil casi con más destreza y soltura que yo. Con un año, los mandos a distancia no tienen secretos para él. Y teclea ante el ordenador como si hubiera nacido con uno bajo el brazo.

 

La industria del juguete, siempre ojo avizor, ya ha diseñado móviles de plástico para bebés a partir de seis meses (al mío le regalaron uno) e incluso otros más sofisticados que imitan iphones.

El móvil-juguete, de Chicco, que tiene mi bebé

Ante este panorama yo reivindico lo siguiente: sientate con tu bebé ante un par de cucharas de madera, dos tapas de cacerola o cubos y palitas de plástico, las de toda la vida, y ¡a jugar! Tan simple, tan sencillo, tan eficaz. Y sobre todo: mucho parque, muchos niños alrededor, mucha naturaleza, muchas risas y mucho juego. Menos es más. Siempre.

Lo sorprendente es que a ellos mismos la mayoría de ocasiones les llama más atención la espumadera o el bol de las ensaladas que el muñeco parlanchín. Dejemos a los niños la capacidad de explorar, imaginar, soñar e inventar. Que para apretar botones ya dispone de toda su vida de adulto.

El estudio de la Catedrática Petra Mª Pérez arroja estas cifras: entre los niños de 9 a 11 años llama mucho la atención el alto índice de juego con videoconsolas (58,6%). Los más pequeños, de 6 a  8 años, prefieren jugar con otros niños (84,9%), estar con los padres (65,4%+), ver la TV (54,6%) y también utilizar las videoconsolas (53 %). Por su parte, los niños de entre 3 y 5 años que prefieren jugar con otros niños es el porcentaje mayor (85,9%) aunque llama la atención  la incidencia de ver la televisión (49,7) y utilizar consolas (38,4%). Puedes consultar este estudio y otros muchos en el Observatorio del Juego (www.observatoriodeljuego.es), un punto de encuentro auspiciado por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (www.aefj.es)

Corolario: acabamos de comprar a nuestro bebé un teléfono de Fischer Price estupendo, que imita al que tenemos en casa y por el que siente devoción, que nos está regalando valiosos minutos de calma y entretenimiento. Una de cal, otra de arena.

 

 

 

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